El pedimento es la declaración oficial de tu operación ante el SAT: qué importaste, de dónde, con qué valor y cuántos impuestos pagaste. Es también tu comprobante de legal estancia de la mercancía en México y un documento fiscal que debes conservar (mínimo 5 años). Aunque lo elabora tu agente aduanal, la responsabilidad de su contenido es compartida — saber leerlo es protegerte.
Las claves de pedimento más comunes
- A1 — importación o exportación definitiva (la operación normal)
- IN — importación temporal IMMEX
- A3 — regularización de mercancías
- R1 — rectificación (corregir un pedimento ya pagado)
- V1 — operaciones virtuales entre IMMEX
Los campos que SÍ debes revisar
- RFC del importador — un error aquí invalida tu comprobante.
- Fracción arancelaria y NICO de cada partida — define impuestos y regulaciones.
- Valor en aduana y valor comercial — deben cuadrar con tu factura e incrementables.
- Origen y país de vendedor — determinan tratados y cuotas compensatorias.
- Identificadores — las claves que declaran NOMs, permisos, certificados de origen.
- Cuadro de liquidación — IGI, DTA, IVA, IEPS: lo que pagaste y cómo se calculó.
Errores que se detectan leyendo el pedimento
- Fracciones heredadas incorrectas (pagas de más… o de menos, que es peor).
- Tratados no aplicados teniendo certificado de origen: dinero regalado.
- Incrementables omitidos: bomba de tiempo en una auditoría.
Consejo
Pide siempre el pedimento completo con sus anexos y archívalo digitalmente vinculado a factura, BL y comprobantes. En una revisión del SAT (pueden pasar hasta 5 años), ese expediente ES tu defensa. Si un término no te suena, nuestro glosario lo explica en claro.
¿Prefieres que lo hagamos contigo? En FreightSpot somos agencia aduanal y freight forwarder digital: nuestro equipo realiza estos trámites todos los días. Escríbenos y te acompañamos paso a paso.